Cada año tengo la misma sensación, hay gente que me dice “con la que está cayendo no te quejes” y seguramente es cierto hay mucha gente que querría estar en mi lugar esperando empezar las vacaciones, pero no es menos cierto que los que tenemos la suerte de poderlas hacer sufrimos algunos síntomas que se repiten año tras año.
El agotamiento: Es curioso ver como a medida que se acercan las vacaciones vamos encontrándonos cada día extrañamente más cansados.
Podríamos pensar que es lógico, por eso cogemos vacaciones, para descansar, pero yo creo que no es un cansancio real es cosa de nuestro subconsciente que empieza a desear con fuerza este parón.
Si por cualquier motivo nos dijeran que tenemos que posponer las vacaciones dos meses estoy convencido que una vez pasado el cabreo se nos iría también el cansancio y volveríamos al ritmo de trabajo habitual, además si el agotamiento fuera real deberíamos hacer siempre las vacaciones más o menos en las mismas fechas.
No solemos programarnos las vacaciones en función de nuestro agotamiento, al menos yo no conozco a nadie que lo haga,.
La dificultad para concentrarse: La capacidad de concentración es inversamente proporcional a los días que quedan para iniciar las vacaciones. Cuanto más cerca estamos de las vacaciones más cuesta concentrarse.
Las tareas pendientes : Es muy habitual hacer listas de tareas que queremos (o debemos) finalizar antes de desaparecer una, dos o tres semanas.
Esto siempre acaba en frustración, nunca acabamos todas las tareas, entre otras cosas que sentido tendría reincorporarnos al trabajo si ya lo hubiéramos acabado todo!!
Y lo peor es que el año que viene se repetirá la historia y volverán a llegar las vacaciones (espero) y volveré a pensar que se acaba el mundo y volveré a darme cuenta que no, que no se acaba y volveré a pensar “a ver si aprendo y el año que viene no me pasa” … pero seguramente me volverá a pasar.
Lo bueno es que con la primera cerveza de las vacaciones se va la mitad del agotamiento, desaparece la necesidad de concentrarse y las tareas pendientes quedan en eso, en tareas pendientes que nos estarán esperando a la vuelta (una vez pasada la depresión post-vacacional 😛 )
Felices Vacaciones!!